viernes, 21 de noviembre de 2008

Orgía Cultural vs. Histeria Cultural


Una orgía de gente fea, donde todos son pésimos en su desempeño sexual”… la frase fue utilizada como analogía para describir la naturaleza de la cultura blog: un amontonamiento obsceno de gente que no sabe escribir.
Este no es un fenómeno privativo de los blogs, ya qué, por ejemplo, los fotolog parecen exposiciones egocéntricas de modelos patéticamente preocupados por su imagen y la wikipedia es una gran enciclopedia caracterizada por la falta de rigurosidad de sus contenidos. Hay otros ejemplos de cómo Internet funciona como una galería de distintas áreas de la vida humana rebajadas al nivel del patetismo, la falta absoluta de destreza, de tecnicismo y de arte.
Además este no parecería ser tampoco un fenómeno privativo de Internet: la grotesca simpleza de géneros musicales como la cumbia o el pop, la burda programación de los canales de televisión, la liviandad intrascendente de los “best-sellers”, la miserable producción argumental, técnica y actoral del “cine under argentino”, y un largo etcétera de producciones culturales que enarbolando la bandera de “lo popular”, banaliza y deteriora toda actividad humana.

Obviamente que todo lo anterior es una visión negativa y pesimista de la cultura de masas.

Del otro lado tenemos el elitismo cultural, que postula el acceso a unos pocos a la “verdadera cultura”. Sosteniendo el espíritu perfeccionista, estipula mecanismos, generalmente de base dogmática, que limitan el acceso a “la Cultura”. Confunde sofisticación con excelencia y finalmente termina despojando a la cultura del componente placentero que toda actividad humana necesita, haciendo que el mismo se pierda en medio de las estrictas reglamentaciones de “lo artístico”. Una imagen que puede graficar esto es la del concertista de piano, que preocupado por el tecnicismo musical, ya no puede disfrutar de la música sin estar evaluando los errores, las incongruencias y las asistematicidades de lo que está escuchando.

Acerca de la complementariedad de estos polos y su mutua cooperación, Humberto Eco ha trabajado con una amplitud y una complejidad de la que me encuentro a años luz de siquiera comprender realmente. Sin embargo, la pregunta subyacente es mucho menos compleja ¿Cuál es la verdadera riqueza de las producciones culturales? Por un lado, la cultura de masas sostiene que el fin de las producciones es su valor comunicativo, su “llegada”, considerando que el placer de lo artístico radica en su aceptabilidad social y la capacidad de ser compartido; por otro lado, la cultura de elite considera que el placer de lo artístico consiste en su perfeccionamiento, lo que permite niveles más complejos, sutiles y profundos de disfrute, al costo de restringir el acceso al mismo.

En palabras más simples, que tiene más valor cultural: ¿Tinelli y su baile del caño o Paenza y su programa de matemática aplicada? ¿El reggaeton o el jazz? ¿“El código da vinci” o “el ser y la nada”?
Sin duda que la respuesta más fácil y rápida sería caer bajo la tentación del relativismo radical: “que cada uno elija lo que quiera y otorgue valor cultural a las cosas que le de la gana”. Esta respuesta no solo es muy contundente, sino que además es un hecho, ya que es lo que efectivamente sucede.
El problema es con este relativismo estamos justificando una postura absolutamente individualista, que invisibiliza el hecho de que los seres humanos viven en sociedad y las decisiones de uno, afectan a otros.
Si la mayor parte de la sociedad acepta renunciar a todo perfeccionamiento y prefiere el camino de placer accesible y directo, estaremos formando una sociedad de la inmediatez, incapaz de pensar a largo plazo, de mejorarse y postergar el placer momentáneo en pos de un placer más duradero.
Sin embargo, una sociedad que elija el camino del perfeccionamiento extremo estará creando una sociedad de castas, donde solo los más elevados tengan acceso a los placeres más elevados. Si por ejemplo, para ingresar a un boliche, fuera necesario ser bailarín, pocos podrían ingresar, aunque sin duda disfrutarían muchísimo de la situación.

Dicho lo dicho, la cuestión central sigue sin estar resuelta y no poseo la más mínima capacidad de resolverlo, ni si quiera tentativamente. El único objetivo de esta reflexión es generar en mí y en otros la pregunta de qué tipo de cultura promovemos cuando consumimos, producimos o compartimos una actividad cultural y cuales son las consecuencias.

Atención: No se esta sugiriendo que haya que preguntarse esto más de una o dos veces cada muchos años, ya que veríamos entorpecidas todas nuestras actividades con reflexiones inútiles. Pero tal vez sea útil preguntarse alguna vez cuáles son los efectos que producimos cuando realizamos actividades culturales (desde mirar televisión hasta realizar una obra maestra).

4 comentarios:

Pablo dijo...

¡Pero qué bien! Marcelo Tinelli emparentado con los mitos griegos... ese es el Big Bang de lo que los seres humanos denominamos cultura. Lo choto y lo sublime. Si es TODO lo que producimos simbólicamente, toda esa parva de exteriorizaciones individuales y/o colectivas, pasa a significar NADA. Las preguntas sobre la cultura, son meta-reflexiones sobre eso mismo, sobre nosotros y nuestra cualidad humana. Si la cultura es la diferencia para con los objetos, pero a través de ellos, la cuestión es que terminamos mordiéndonos el rabo, corriendo en círculos... la única diferencia es que aumenta la velocidad de giro, que si se quiere otorga otra perspectiva, aunque sea para vomitar cuando dejemos de dar vueltas.

Lauro Digifico dijo...

Creo que la pregunta fundamental, en todo caso, sería:
¿El qué no Alan?

Unknown dijo...

Bueno, primero que nada, te fuiste al carajo con lo de la wikipedia, ¿Como es eso de "caracterizada por la falta de rigurosidad de sus contenidos"? Lo que caracteriza a la wikipedia es el hecho de ser de libre acceso, tanto para consultarla como para modificarla, por cualquier persona. La falta de rigurosidad es meramente una de las varias consecuencias de eso. Por algo se llama "The free encyclopedia" y no "The bunch of random bullshit encyclopedia".

Por otro lado, existen otros efectos que se derivan de esa caracteristica, por ej: Se actualiza MUY rapido, apenas pasa algo ya hay un articulo al respecto, aunque sea muy basico y los que ya existian se actualizan, etc; hay informacion sobre millones de temas de cualquier rama de intereses humanos que se te ocurra, aun de pelotudeces, incluso resumenes de capitulos de series de television. Ademas, el sitio cuenta con varios mecanismos para paliar la mentada falta de rigurosidad. Cada vez que un articulo se modifica queda marcado para ser revisado por usuarios moderadores, que pueden restaurarlo a su redaccion anterior, poner advertencias en el articulo de que la informacion no esta confirmada o no tiene fuentes confiables, etc. Y eso sin contar con que cualquiera que vea la pagina puede tambien restaurar la redaccion anterior, la idea es que si la mayoria de nosotros no somos unos vandalos hijos de puta, los articulos van a tender a estar bien. Tambien estan los articulos bloqueados, que no pueden editarse salvo por usuarios autorizados. Busca "Jew" y vas a ver que tiene el icono de un candado, ese es un ejemplo.

Y por ultimo, aun si tuviera merito, la critica me parece improcedente. La idea de una enciclopedia es que te de una idea general sobre un tema, no pretende reemplazar un libro especializado en una materia especifica. Si pensabas ir a rendir un examen leyendo los articulos de Lacan y Freud en la wiki, bueno, obvio que no vas a tener buen resultado. Pero si yo no tengo la mas puta idea quien es Freud, la wikipedia me va a dar alguna idea de a que se dedicaba, que pensaba, en que epoca vivio, etc. Y si queres profundizar, para algo te marca las fuentes, da links a mas informacion y te da la bibliografia del flaco. O sea, como enciclopedia, cumple.

En resumen, me parece que es una de las cosas mas interesantes y copadas que se ha hecho con la web. Y me parece medio cualquiera que la estes atacando (la comparaste con los blogs y los fotologs) cuando es una herramienta que pone pilas de informacion a disposicion de cualquiera, sin hacer distinciones de ninguna clase y sin cobrar.

Bueno, fin sobre este tema. Me quedo mas largo de lo que esperaba, y eso que ni me meti en el tema de los muchisimos libros que mandan fruta impunemente para todos lados y nadie les dice nada.

En cuanto al tema de tu post, yo creo que antes de preguntar que tiene mas valor cultural, lo primero seria definir que cuernos es el valor cultural. Ahora bien, aunque no lo decis explicitamente en tu texto, la idea subyacente que lo impregna es que el valor cultural es una atributo de las cosas, preexistente en ellas, que nosotros descubrimos cuando las apreciamos.

Solamente en base a esa premisa tiene sentido descartar la respuesta relativista como vos haces.

Ahora bien, el valor de algo siempre esta referido a otra cosa. Es un atributo de una relacion y no de un objeto aislado. Un libro o una cancion no son valiosos si no hay quien los disfrute. Un libro por si solo no es mas que papel y tinta, la musica no mas que ruido. Y del mismo modo, nada es tampoco disvalioso por si solo, el programa de tinelli proyectandose en el televisor de mi casa con la habitacion vacia no es nada, solo luces y sonido. Pero si estoy yo en la habitacion se convierte prontamente en "otra vez el pelotudo este".

Como se ve, para que podamos hablar de valor hace falta un objeto y un sujeto que lo aprecie, o sea, una relacion. Por eso no puede darse una respuesta satisfactoria a tu pregunta, que implica analizar al objeto sin consideracion del sujeto. Es tratar de encontrar la cantidad de algo que ni siquiera existe en primer lugar. Preguntar por el mayor o menor valor de una cosa es tan absurdo como buscar el mayor o menor ancho de una idea, simplemente no tiene.

Lo que si podemos preguntarnos es a que le da cada uno mayor valor y tambien a que se lo damos todos como sociedad. Pero no hay respuestas correctas ni incorrectas. Porque no existen razones objetivas para que valoremos algo en menos o en mas.

Supongamos que a mi me gusta una cancion y a otro le parece horrenda. La cancion es la misma para los dos, el unico elemento que cambia entre la relacion que yo mantengo con el tema y la que mantiene el otro, somos nosotros mismos. Por lo tanto, nuestra distinta valoracion va a venir dada por razones de nuestra subjetividad, completamente relativas. Discutir sobre el objeto no nos llevara a ningun lado, porque es el mismo para los dos, la fuente de nuestro desacuerdo no esta ahi, sino dentro de nosotros mismos. Por eso no tiene sentido buscar valores objetivos, uniformes e imprescriptibles; estos van depender siempre de un sujeto y seran tan cambiantes, tan distintos, como lo son las personas.

Cuando analizas los dos ideales de valor que tomaste, lo sutil y lo burdo, en realidad das una serie de pros y contras de elegir uno u otro. Pero la verdad es que las personas no podemos elegir que nos gusta y que no. Es una reaccion emocional, no una eleccion.

Por ejemplo, uno puede elegir sentarse a ver un partido de futbol con los amigos para no aislarse socialmente, pero eso no quiere decir que nos guste el deporte o nos parezca culturalmente relevante.

Por eso, decidir que es mas conveniente no aporta nada a la pregunta que haces al principio: ¿Que tiene mas valor cultural?. Simplemente porque dicho valor no existe en las cosas, empieza a existir recien en la relacion de cada cosa con cada sujeto.

Ah, soy Julian, pero el unico mail de google que tengo registrado esta a nombre de poroto lopez, sabras discuplar.

Ta bueno el blog.

PD: Si estoy medio incoherente, es porque siempre me da paja hacer esa ultima revisada que hay que hacerle a los textos antes de tenerlos por terminados.

Delmita V. dijo...

Julian! IDOLO! mejor no pudiste decirlo